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La realización de un jardín
Los pasos básicos a seguir para la realización de un jardín

por: Christoph Kieffer, publicado el: 2004-02-26

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Este artículo comenta los parámetros mínimos que hay que tener en cuenta en el momento de realizar el diseño y la preparación de un jardín nuevo. Se supone que en el momento de diseñar el nuevo jardín éste está en un terreno sin preparar (como puede ocurrir pe. tras la terminación de la construcción de un nuevo inmueble) y que por lo tanto no es necesario aprovechar ninguna plantación o forma de jardín predeterminada.

Limpieza de terreno

Una vez que la empresa constructora ha finalizado las obras del nuevo inmueble y por lo tanto delimitado la parcela que contendrá el jardín, se debe proceder al desescombro y limpieza del terreno, que después será la base del jardín.

Es necesario eliminar todos los elementos que no deben permanecer en el subsuelo por diferentes motivos:

Por su tamaño: Piedras de río grandes (procedentes del drenaje), trozos de ladrillo o teja, bloques de cemento y hormigón, restos de herraje y maderas.

Por su composición química nociva para las plantas: vertidos de hormigón, cementos, cal, en resumen, cualquier tipo de resto de material de construcción cuya composición es altamente nociva para el crecimiento de una planta.

Vertidos líquidos: Si fueran vertidos líquidos como aceites o cualquier otro componente químico puro o disuelto en agua que se pudieran haber filtrado en el subsuelo se hará necesario eliminar la mayor cantidad posible del suelo afectado.

Oxigenación y nivelación del terreno

Una vez limpiado el terreno concienzudamente, proceso durante el cual probablemente ya habremos removido bastante la tierra, procedemos a terminar de remover la totalidad del terreno para oxigenar el suelo y soltar la tierra que habrá quedado compactada por el paso de las máquinas de construcción. Dependiendo del jardín a preparar esto se puede hacer de forma manual o mediante la utilización de un motocultor.
Una vez removida y oxigenada la tierra nivelamos el terreno desmenuzando posibles trozos compactados de arcilla, creando una superficie lisa y suelta. Si fuera necesario crear elevaciones de terreno, se realizará en este momento.

Distribución del terreno

Se entiende que ya se ha realizado un diseño del jardín y que existe un plano a escala del que se pueden extraer las medidas de cada zona a acotar. Mediante el uso de estacas, cuerdas y otros materiales adecuados para marcar zonas de terreno, se procede a marcar zonas de césped, parterres, ubicación de elementos concretos (pe. escalones, bancos, módulos del riego etc.)

Cavado de zanjas para riego y posibles líneas eléctricas

Una vez que tengamos claro por donde van a discurrir los tubos de agua del riego, donde vamos a ubicar la arqueta que contendrá las válvulas magnéticas que gobernarán el suministro de agua a las bocas de riego, donde se situarán las propias bocas de riego y por donde se van a llevar los tubos que alojarán los cables para pe. un punto de luz o de alimentación de las válvulas, se cavan las zanjas removiendo y acumulando la tierra con cuidado. Hay que tener en cuenta que en algunos puntos será necesario reponer la tierra sacada, en otros no será necesario (pe. arquetas) por lo que se tendrá que distribuir uniformemente sobre el resto del terreno.

Instalación de elementos de riego y acometidas eléctricas

En el momento de diseñar el jardín se tendrá que haber tenido en cuenta la colocación de los elementos que componen el riego del jardín. Esto comprende por un lado las válvulas, con la acometida de su cable eléctrico conectado a la centralita, su ubicación cercana a la salida de agua, y por otro, la distribución de las salidas de agua (regadores y difusores, goteo etc.) que tendrán que cubrir la totalidad del terreno a regar.

Es el momento de construir la tubería que conectará las diferentes bocas de riego según las zanjas que hayamos cavado, ya sea con tubos duros de PVC -más duradero pero más complicado de montar- o con tubos flexibles de PE, fácilmente conectables pero algo menos duraderos.

Se instalarán los elementos que acogerán las bocas de riego mediante unas roscas de tamaño estándar.

Se conectará cada circuito de tubos a las válvulas asociadas y a su vez las válvulas a la acometida de agua del jardín. Se conecta la centralita a las válvulas y la red eléctrica; antes de rellenar las zanjas se comprueba el funcionamiento y estanqueidad de cada elemento.

Se dejan instalados los tubos de electricidad y se insertarán los cables eléctricos. Se protegerán las terminaciones hasta su conexión final. Una vez que se haya probado el funcionamiento de los elementos de riego e instalaciones eléctricas se procederá a rellenar las zanjas. Aunque no es indispensable es adecuado asentar los tubos de riego sobre un lecho de arena de río antes de rellenar la zanja con tierra.

Elementos funcionales, divisores

Como elementos funcionales se entienden pe. tramos de escaleras, zonas de losas o caminos de pizarra etc. Las separaciones son aquellos elementos que subdividen zonas de diferentes características, como podrían ser pe. filas de ladrillos que separan los parterres de plantas del césped. Es en este momento cuando hay que colocar estos elementos antes de empezar a preparar los parterres, realizar las plantaciones o sembrar las zonas de césped. Para colocar estos elementos se debe evitar en la medida de lo posible el uso de cementos sino que se puede recurrir a usar pe. arena de río para asentar los ladrillos o piezas de pizarra.

Preparación de parterres, plantación

Una vez colocados los elementos funcionales, se procederá a formar y preparar los parterres. El primer paso será darles la forma deseada, posiblemente marcada ya por los divisores. A continuación se mezclará la tierra con abundante material orgánico e incluso abono sólido para mejorar su calidad. Por último, se plantarán las plantas según el plano de plantación aportando nuevamente material orgánico abundante para favorecer el enraizamiento.

Césped

Lo último que nos queda por hacer es plantar las zonas de césped que se hayan planificado. Se puede sembrar con semillas o colocar tepe, dependiendo del presupuesto (el tepe es bastante más caro) y de la época del año (no se debe sembrar ni tampoco colocar tepe en verano porque no prosperará el césped). En ambos casos se preparará el suelo sobre el que se plantará el césped enriqueciendo este con una capa de sustrato orgánico y de fertilizante especial sólido. Si fuera un suelo muy arcilloso, se recomienda mezclar la tierra con arena de río y sustrato orgánico para mejorar el drenaje. Sobre esta tierra se sembrará la semilla de forma homogénea o se colocará el tepe de forma que no quede espacio entre las placas. En el caso del tepe solo nos quedaría repasar las zonas plantadas con un rodillo pesado (lleno de agua o arena de río) para dejarlo bien asentado.

En el caso de las semillas se taparán éstas con aproximadamente un dedo de material orgánico y se asentará mediante el mismo rodillo.

Riego final

Solamente queda regar abundantemente todo el jardín y en especial las zonas de césped, operación que se repetirá de forma especial durante las primeras semanas de vida de nuestro nuevo jardín.

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